EL PAÍS Y LA PROVINCIA DE TODOS Y TODAS

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ELECCIONES

POR ERIC SZPOLSKI

Se dio la lógica: la fórmula de Alberto Fernández – Cristina Kirchner se impuso en las elecciones presidenciales y así, el Frente de Todos gobernará Argentina hasta 2023. No hubo reelección para Mauricio Macri y la misma suerte fue para María Eugenia Vidal, la candidata de Juntos Por el Cambio en Buenos Aires, ya que perdió categóricamente la gobernación contra Axel Kicillof y Verónica Magario. De esta manera, ¿cómo quedará el mapa de la Provincia? ¿Habrá grandes cambios en la organización bonaerense? ¿Quién ganó más intendencias? ¿Qué fuerzas compondrán la legislatura? Abrí la revista y encontrá toda la información.

El presagio de las PASO se cumplió. Y de manera inapelable. Victoria en primera vuelta del Frente de Todos en Nación, mismo resultado en los comicios a Gobernador/a de Buenos Aires y doble cachetazo electoral a Juntos por el Cambio. Los resultados en la votación por el ejecutivo, de 48,10% a 40,38% en el país y de 52,28% a 38,39% en la Provincia, denotan la insatisfacción de la mayoría de la sociedad respecto a la gestión de la alianza del PRO, la UCR y la Unión Cívica, entre otras fuerzas. Fueron los referentes de la ahora oposición quienes reconocieron los resultados: primero María Eugenia Vidal, quien por un lado felicitó a Axel Kicillof “por la excelente elección en la provincia de Buenos Aires” y luego agregó: “Las urnas no matan los sueños. Nos dicen que no es nuestro momento. Voy a seguir estando ahí. Dios me dio un descanso”. Más tarde, el mismo Mauricio Macri fue el que saludó al Presidente electo, Alberto Fernández, y anticipó su labor en los próximos años: “Vamos a defender los valores en los que creemos. Vamos a ejercer una oposición sana, constructiva, responsable, que pueda reafirmar las conquistas logradas en estos años”.

En la otra vereda, los referentes y militantes del Frente de Todos celebraron los resultados hasta pasada la madrugada. La cita fue en el bunker que armó la fuerza peronista en el barrio porteño de Chacarita. Allí, frente a decenas de miles de personas y en un escenario montado sobre la tradicional avenida Corrientes, el primer orador que saludó a sus seguidores y seguidoras fue el economista y próximo gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien entre la emoción y la efusividad reflexionó que “esta lógica de gobierno implica tener en cuenta prioridades distintas a las de estos cuatro años” y concluyó con contundencia: “Vamos a gobernar la Provincia y la Nación para crear trabajo, para ayudar y apuntalar la salud y la educación pública, para devolverle los derechos que le sacaron a los sectores medios”. Pero el momento de mayor algarabía entre los aplausos, cánticos y alientos que caracterizaron la noche, ocurrió cuando Alberto Fernández ocupó el centro de la escena y, con la tranquilidad y serenidad con la que transitó la campaña, convocó a “todos los argentinos, porque los tiempos que vienen no son fáciles” y le habló a la militancia: “Hoy, conscientes de la confianza que nos depositaron, vamos a hacer todo lo que haga falta. Para que las máquinas vuelvan a funcionar, para que las persianas de las pymes se levanten, para que la educación pública no sea una desgracia, para que los científicos no tengan que migrar porque nuestra patria los maltrata. Ese es nuestro compromiso”.

A nivel nacional, por último pero no menos importante, es correcto destacar el triunfo del Frente de Todos en el ámbito legislativo: en la cámara de Diputados, donde se puso en juego la mitad del recinto, de las 130 bancas que se renovaron la fuerza peronista ganó 68 contra los 56 de Juntos por el Cambio y las 6 de distintos espacios, lo que le da una mayoría de 120 escaños. Si bien el número es impactante, no llega a los 129 lugares necesarios para obtener quórum propio. Entre otros y otras, por el ahora oficialismo ingresaron Sergio Massa y Pino Solanas y renovaron Máximo Kirchner y Victoria Donda, mientras que para la flamante oposición se sumarán Cristian Ritondo y María Luján Rey y revalidaron Silvia Lospennato y Mario Negri. De otra manera ocurrirá en el Senado, ya que el partido conducido por la dupla Fernández-Fernández obtuvo 15 lugares, lo que lo deja con un total de 37 butacas, las necesarias para poder sesionar, no obstante las 36 opositoras estén o no en el recinto. En resumen, la cámara alta, que renovó un tercio de su composición, quedó con los lugares ya mencionados, más 29 legisladores de Juntos por el Cambio y 6 de otras fuerzas.

Analizando un poco más en profundidad, en las elecciones internas de la provincia de Buenos Aires, tanto en las intendencias, concejos como en la legislatura bonaerense, los resultados siguieron la tónica de lo ocurrido en la esfera nacional. A partir del 10 de diciembre, el Frente de Todos gobernará, con sus candidatos y candidatas, 71 de los 135 distritos. Además de las zonas controladas desde 2015, el partido peronista ganó y recuperó la administración de Quilmes, Morón y Pilar, en el Gran Buenos Aires, y Coronel Suárez, Baradero, Salliqueló, Carlos Tejedor, Las Flores, Mar Chiquita y Berisso, en el interior. Por su parte, habrá 61 partidos tutelados por la gente de Juntos por el Cambio, 1 por la fuerza dirigida por Roberto Lavagna, Consenso Federal, y otros 2 dirigidos por espacios constituidos por vecinos y vecinas.

Siguiendo con las intendencias, se evidencian dos cuestiones que marcaron el ritmo de las elecciones 2019: en primer lugar, el Frente de Todos tuvo rotundos triunfos en varios distritos claves, como el de Jorge Ferraresi en Avellaneda con el 60.4% contra el 32.8% de Luis Otero, candidato de Juntos por el Cambio, el de Juan José Mussi en Berazategui con el 66% contra el 24.7% de Julián Amendolaggine, también del partido de Mauricio Macri, o el de Fernando Espinoza en la Matanza, imponiéndose con el 64.1% de los votos contra el 25% de Alejandro Finocchiaro, ex Ministro de Educación del macrismo. Eso, sumado a las victorias de Fernando Gray en Esteban Echeverría, Juan Zavaleta en Hurlingham y Alejandro Granados en Ezeiza, entre otras, definieron los comicios. No obstante esto, se distingue la estrategia de varios dirigentes afines a Macri de pedirle a sus votantes que corten boleta para sostener sus gobiernos. Así, Néstor Grindetti fue reelegido en Lanús con el 49% de los votos contra el 44% del peronista Edgardo Depetri sin importar que, en el partido de zona sur, Alberto Fernández aventajara a Macri por 20 puntos porcentuales y Kicillof hiciera lo propio con Vidal por 16 puntos. De la misma manera ocurrió en 3 de Febrero, donde Diego Valenzuela gobernará por otros cuatro años al superar al kirchnerista Juan Debandi por 47% a 43%. El escenario en el cual compitió el candidato de Juntos Por el Cambio y en el cual se impuso es para soslayar: en las PASO, el candidato justicialista se impuso por 12 puntos y el gobernador reelegido supo revertir esa situación. Por otra parte y cambiando el foco del análisis, aunque no por eso menos importante, cabe destacar que de las 135 intendencias que se pusieron en juego, hubo 129 hombres vencedores y únicamente 6 mujeres, entre las que se destacan Marisa Fassi, la candidata del Frente de Todos en Cañuelas, y Érica Revilla en General Arenales, la única mujer candidata de Juntos por el Cambio que ganó. Las cuatro restantes también pertenecen al partido de Alberto Fernández y Cristina Fernández. Aquí se evidencia una cuenta pendiente en la política provincial, es decir, incluir, desarrollar e impulsar a las candidatas para que lleguen a ocupar más cargos ejecutivos.

Continuado y para terminar con las observaciones de lo que dejaron los comicios 2019 en Buenos Aires, falta mencionar lo ocurrido en la legislatura provincial. En este ámbito, la mitad de los distritos eligen diputados y diputadas y, la otra mitad de la Provincia, senadores y senadoras. En esta elección, la primera, cuarta, quinta y séptima sección votaron a los primeros y primeras y la segunda, tercera y sexta sección lo hicieron a los segundos y segundas. Por un lado, la cámara baja bonaerense se caracterizará por una fuerte contienda entre los dos partidos más fuertes de país: de las 92 bancas totales, el Frente de Todos tendrá una mayoría de 45, Juntos por el Cambio controlará otras 43 y las cuatro restantes se dividirán 2 para Consenso Federal, 1 para el Frente de Izquierda y la restante para 17 de Noviembre. De otro modo, en la cámara alta provincial la polarización será total pero en este caso la mayoría la tendrá el macrismo con 26 legisladores sobre los 46 totales. En este marco, el Frente de Todos tendrá los otros 20, lo que lo deja en desventaja numérica. En cualquier caso, las alianzas y articulaciones entre los espacios será clave para destrabar la salida de distintas leyes y medidas que deben tomarse en situaciones de exigencia o apremio.

La Nación y la provincia de Buenos Aires eligieron y los resultados hablan por sí mismos. La sociedad le habló a sus dirigentes y dirigentas y lo mismo hicieron ellos y ellas con las comunidades. Se pronostican años de trabajo y organización para llegar a las mejores condiciones de vida y el desarrollo de las ciudades, pueblos y territorios. Ese, más allá de ideologías y formas de llegar a las metas, es el objetivo principal de las parcialidades que decidieron presentar sus proyectos.